Análisis
Cada nueva aplicación, servidor o servicio en la nube que incorpora una empresa amplía su capacidad de trabajo, pero también su superficie de exposición. Porque es algo obvio: la digitalización trae oportunidades reales, pero también introduce riesgos que muchas compañías no llegan a dimensionar hasta que un incidente los pone de manifiesto. Saber qué activos digitales tiene una empresa, cómo están protegidos y qué vulnerabilidades presentan se ha convertido en un ejercicio tan necesario como revisar las cuentas o renovar un seguro.
Así es el Estudio de Ciberseguridad y Riesgos Informáticos (ECRI) de Skynet Systems
Un estudio de ciberseguridad permite precisamente eso: obtener una fotografía objetiva del nivel de riesgo real de una empresa, sin suposiciones, para poder decidir con criterio qué proteger primero. Este es el enfoque sobre el que el equipo de Skynet Systems ha diseñado su nuevo servicio de análisis de activos digitales, precisamente pensado para empresas de cualquier tamaño que quieran conocer su exposición antes de que un problema los obligue a hacerlo de forma urgente. El ECRI es un estudio inicial orientado a identificar la exposición, las vulnerabilidades y las medidas de mejora de una organización en materia de ciberseguridad. No se plantea como una auditoría técnica exhaustiva, sino como un punto de partida claro: una evaluación que ayuda a entender en qué situación se encuentra la empresa y qué pasos dar a continuación, ya sea reforzar la seguridad por cuenta propia o abordar proyectos más específicos más adelante. El servicio se implemente de forma ágil, en un plazo de entre dos y cuatro semanas, en función del alcance. Y combina, además, el análisis técnico con una lectura orientada a la toma de decisiones, de modo que el resultado sea comprensible para perfiles técnicos y, sobre todo, para la propia dirección de la compañía.Cómo arrancamos con ECRI y hacemos el estudio de ciberseguridad
El proceso se organiza en cinco fases:- Identificación de activos críticos. Se detectan los sistemas, datos, redes, aplicaciones e infraestructuras más relevantes para la actividad de la empresa.
- Análisis de riesgos y amenazas. Se evalúa qué amenazas pueden comprometer la disponibilidad, integridad y confidencialidad de la información.
- Detección de vulnerabilidades. Se localizan debilidades técnicas y organizativas susceptibles de ser explotadas.
- Definición de medidas de mitigación. Se proponen acciones orientadas a prevención, detección, respuesta y continuidad del negocio.
- Informe ejecutivo. Se entrega un documento claro para dirección, con las prioridades y recomendaciones que resulten del análisis implementado.
- Activos críticos: identificación del hardware y los soportes digitales relevantes para la operación del negocio.
- Amenazas externas: ataques como DDoS, malware avanzado, ransomware o intentos de interrupción del servicio.
- Errores humanos: acciones involuntarias o intencionadas derivadas de una gestión inadecuada de permisos y accesos.
- Incidentes físicos: eventos no controlados como fallos eléctricos, sobrecargas, tormentas, incendios o inundaciones que puedan afectar a la infraestructura tecnológica.
- Contextos extraordinarios: situaciones que han acelerado el uso de la tecnología y, con ello, reducido en muchos casos la percepción del riesgo asociado.